13 de octubre de 2019

El Soberano Inmortal Capítulo: 2 —Desde cero


Tan pronto como gire hacia mi derecha, una daga paso junto a mi rostro y luego de cortar la superficie de mi mejilla está dividido en dos mi oreja derecha.

Tras haber esquivado la daga voladora, una puñalada se dirigía hacia mi abdomen, por lo que, utilice mi palma para golpear la mano que sostenía esta daga cambiando la dirección de la misma, al mismo tiempo, gire en la dirección opuesta y golpee con mi codo la espalda de mi atacante.

Al recibir mi golpe, el atacante perdió el equilibrio, por lo que, dio varios pasos hacia adelante para evitar caerse, Esto creo distancia entre nosotros y me permitió verlo más detalladamente.


Mi oponente era un hombre en sus 30, tenía una habilidad Divina de artes marciales y se especializaba en agilidad y velocidad. En uno de sus costados la ropa estaba desgarrada, mostrando rasguños y quemaduras en su piel. 

Este sujeto era uno de los dos que habían atacado al usuario anterior, por lo visto, se las arregló para escapar de la explosión y el fuego con heridas menores, sin embargo el otro no tuvo tanta suerte.

Él avanzó para atacarme nuevamente, lanzando un ataque horizontal con su daga que tenía por objetivo cortar mi cuello, sin embargo, yo salte hacia atrás esquivando la filosa hoja de su daga.

Mi enemigo no se detuvo solo por no tener éxito en su ataque, sino que continuó avanzando hacia adelante y corrigió la trayectoria de su daga, esta vez apuntando a apuñalar mi abdomen, sin embargo, inesperadamente para mi atacante, yo también avance.

Con mi mano izquierda agarre su daga y aprovechando su mismo impulso, halé su mano a un lado de mi costado izquierdo, al mismo tiempo, con mi mano restante lance un puñetazo con todas mis fuerzas hacia su estómago. Por un lado, tire de su brazo aumentando la velocidad con que venia hacia mi y por otro lado le acerté tremendo puñetazo en su estómago deteniéndolo en seco.

Sus piernas flaquearon y cayó de rodillas frente a mi, luego se llevó ambas manos al abdomen, y parecía no poder respirar adecuadamente.

Mi mano izquierda aun sostenía su daga, yo la había agarrado por la hoja, debido a lo cual, mi sangre se deslizaba por mis dedos, sin embargo, solo bastó un pensamiento para que esta retrocediera sus pasos, ingresando nuevamente a mi brazo. Finalmente, yo tome la daga y la deslice por el cuello de mi enemigo. 

Aquel indefenso hombre se desangró en poco tiempo, solo dejando atrás el bagazo de lo que una vez fue un ser vivo y pensante. Tras su muerte pude sentir un rastro de energía entrando a mi cuerpo, sin embargo eso ahora no es apremiante.

—Todos han de fenecer, solo El Soberano Inmortal prevalece —dije tras ver como esos ojos desesperados perdieron su brillo gradualmente.

Con este asunto zanjado, yo empecé a rebuscar el cadáver en busca de cualquier cosa con valor o alguna pista sobre la identidad de mis atacantes. En mi estado actual, incluso la moneda de menor valor no podía ser rechazada.

Mi botín fue el siguiente: una daga, 3 monedas de plata, un medallón y un frasco de cristal, el cual contenía un líquido rojizo en su interior. Centré mi atención en el medallón, este tenía la imagen de un ojo en uno de sus lados, esta debe ser la insignia de algún gremio o asociación de algún tipo. 

—señor Eric —escuche una voz.

El anciano de antes y varios hombres más caminaban apresuradamente en mi dirección, algunos de ellos estaban observando la casa en llamas y otros tenían su vista fija en mi.

—¡señor Eric! me alegro de que se encuentre bien —dijo el anciano con una expresión de alegría. 

Cuando llegaron frente a mí, el anciano frunció el ceño y me miró de arriba a abajo, probablemente estaba un poco confundido al verme salir ileso de una casa en llamas, pero pronto se encogió de Hombros y su rostro volvió a expresar alivio y alegría. Los humanos ya están acostumbrados ver sucesos extraños cerca de los Apóstoles, por lo que, probablemente pensó “es un apóstol después de todo’’ y no le dio más importancia al asunto. 

Según los recuerdos del usuario anterior de este cuerpo, ese anciano era el jefe del pueblo. 

—viejo Kobe estoy bien gracias… ¿podrías prestarme una muda de ropa? —yo le hable con un tono amistoso como solía hacerlo el usuario anterior. 

El usuario anterior era un apóstol novato que había llegado al Jardín de Shahar hace unos pocos meses, después de pasar una serie de experiencias difíciles llegó a este pueblo y utilizó su fuerza superior a la de un humano promedio, para deshacerse de unas bestias salvajes que merodeaban por los alrededores, destruyendo el cultivo y devorando el ganado, con esto se ganó la gratitud de estas personas, así que decidió permanecer en este pueblo mientras intentaba descifrar su habilidad.

—¡por supuesto! No hace falta que lo digas —el viejo respondió y luego me lanzó una muda de ropa que había mandado a buscar de antemano.

No me fue difícil deducir lo que este viejo estaba pensando, según los recuerdos, desde que el usuario anterior empezó a vivir aquí, las jóvenes de este pueblo sintieron una evidente atracción por él, pero el usuario anterior era una persona de buen corazón y no les había puesto un dedo encima, por no mencionar que acababa de pasar por un amor no correspondido. El punto es que el viejo estaba preocupado de que si esas chicas me ven desnudo, probablemente los jóvenes de esta aldea no serían correspondidos durante algunos años, quedándose la mayoría solteros o incluso, algunos popeyes podrían surgir.

No lo culpo por preocuparse, después de todo el incendio quemó todas mis cosas incluso la ropa que llevaba puesto y ahora estaba totalmente desnudo, tambien debo agregar que este cuerpo es bastante atractivo y el usuario anterior se mantenía en un buen estado físico. Si a eso le agregamos mi genial capacidad de recuperación que es capaz de borrar cualquier herida, cicatriz o marca dejando mi piel como si nunca me hubiera picado un insecto, el resultado sería algo que unas chicas aldeanas no pueden resistirse.

Por esa razón el viejo había mandado a buscar las ropas desde el primer momento en que me vio desnudo… Jeje no piensen mal de mí, no estoy siendo narcisista solo estoy siendo realista.

Me vestí con las ropas que me habían entregado, eran un pantalón y una camiseta bastante sencillos que a pesar de que parecen haber sido lavadas recientemente, aun así  podía sentir un olor a sudor y estiércol mezclados con otros olores del campo. La calidad de estos ropajes dejaba mucho que desear, pero según he escuchado por ahí “a caballo regalado no se les miran los colmillos”.

El viejo empezó a dar órdenes, en respuesta algunos hombres arrastraron el cadáver fuera del pueblo y otros empezaron a cargar agua desde un pozo en medio del pueblo, con el fin de apagar el incendio. Después de ordenar lo que debía hacerse, el viejo fue a hablar algo con otros hombres de edad avanzada.

Poco tiempo después llegaron las mujeres y los niños, ellos habían sidos llevados a un refugio durante la batalla del usuario anterior.

—señor Eric ¿está bien?

—señor Eric su casa …

—señor Eric no se preocupe, le pediré a mi padre que prepare una habitación en nuestra casa para usted y definitivamente voy a preparar una cena deliciosa.

—señor Eric ¿que tal un poco de té medicinal para ayudarlo a recuperar fuerzas?

Las jóvenes del pueblo me rodearon como depredadores hambrientos y no dudaron en utilizar mi desgracia como excusa para llamar mi atención. Obviamente, yo no me molestaría por algo como eso, pues solo las hacía verse lamentables y desesperadas, después de todo, ser la mujer de un apóstol sería un gran salto para estas chicas aldeanas. Tampoco las culpaba por su ambición.

—ja ja ja no se preocupen chicas, el Dios del amor y la justicia me protege, así que definitivamente estoy bien… si no les molesta debo hablar algo con el viejo Kobe.

Después de comer los bocadillos que me ofrecían las chicas, dije lo primero que me llego a la cabeza para escapar de su asedio. En circunstancias normales, no me importaría tomarme mi tiempo para juguetear con estas humanas pubertas y darles montañas de amor, sin embargo, había vuelto al plano material después de muchos años de oscuridad, así que, no estoy de ánimos para esas vanidades.

Parecía que el viejo Kobe y los demás hombres próximos a su edad habían llegado a una decisión.

—señor Eric esto… lo siento, pero ya no puedes permanecer en este pueblo —dijo avergonzado.

El anterior usuario los había ayudado con algunos problemas, así que se sentían realmente mal por tener que hacer esto o así parecía.

—lo entiendo —respondí.

Para estas personas los apóstoles representan prosperidad y bienestar, pero también peligro y destrucción, donde quiera que un apóstol vaya el desastre lo acompaña y el evento reciente era una prueba irrefutable de eso. Ellos preferían evitar que ocurra algo en el futuro que ponga en peligro a todo el pueblo.

Los apóstoles son mucho más fuertes, por lo que suelen gobernar sobre los humanos, así que, unos débiles humanos pidiéndome que abandone este pueblo sin valor puede ser considerado como una ofensa y una falta de respeto, pero estos aldeanos estaban familiarizados con el usuario anterior y sabían que era una buena persona, así que no se preocupaban de que yo me sienta ofendido y los ataque.

Este es el cuerpo de un apóstol novato, pero aun así es mas fuerte que un humano promedio y si a eso le agregas mi experiencia y técnicas de combate, entonces sería muy fácil eliminar a todos en este pueblo, sin embargo si hago eso solo estaré perdiendo mi tiempo ya que sus vidas o muertes no me dejan ningún beneficio o pérdida. De todos modos, nunca tuve la intención de permanecer aquí.

Sin darle mucha importancia al asunto di media vuelta y camine hacia la entrada del pueblo, pero cuando estaba a punto de salir el anciano volvió con pasos apresurados.

—por favor acepte esto como disculpa, no es mucho pero le servirá de algo —dijo mientras me entregaba una pequeña bolsa con algunas monedas.

Ciertamente no era mucho, pero en ese momento solo tenía la ropa que llevaba puesta y lo que había saqueado del cadáver, por lo que, se puede decir que actualmente soy muy pobre y lamentable, así que tomé esa limosna sin pensarlo dos veces.

Antes de irme di media vuelta para ver el pueblo, me pareció extraño que no hubiera ni siquiera una chica puberta aquí ofreciendo irse conmigo o algo parecido, pero probablemente sus padres las mandaron a hacer unos quehaceres lejos de aquí para que no se enteren de que me estaba yendo.  «ahh… es una pena».

Camine sin prisa mientras observaba los árboles a ambos lados del camino y las aves que volaban de un lado para a otro. En tierra también había que ver, teniendo arbustos y matorrales que variaba en colores y formas, un arbusto en particular llamó mi atención; este tenía hojas verdes contrastadas por bayas rojizas.

Me acerque al arbusto, tome una de las bayas y la acerque a mi nariz.

Para un humano o un apóstol novato comer una de estas puede causarle indigestión y por supuesto, mientras más de estas se coma los síntomas se irán agravando, llegando también a tener fiebre, mareos, náuseas e incluso causarle la muerte.

Después de examinar la baya con mi olfato de alquimista y mi basta experiencia, yo la arroje dentro de mi boca luego empecé a masticarla y saborearla. Algo que muchas personas pasan por alto debido a sus efectos adversos es su delicioso sabor, teniendo este una equilibrada combinación entre dulce y agrio.

Llene mis manos de aquellas bayas y seguí mi camino.

Caminé durante un tiempo hasta que llegar a una sección donde el camino hacia la ciudad pasaba cerca de un río, me decidí por el río y fui hacia él. Al llegar me senté sobre una roca y coloque los pies en el agua.

—con que empezar desde cero, otra vez —murmure mientras veía el agua cristalina y comía las pocas bayas que me quedaban. Mis ojos eran jóvenes y llenos de vida, sin embargo mi mirada estaba añejada.

Estire mis brazos mientras admiraba los bellos colores de la naturaleza y sentía la suavidad del agua en mis pies.

—bueno... vamos a lo que hemos venido —Dije después de un periodo de relajación, entonces entre mi mano en un bolso y saqué la botella de cristal que tenía un líquido rojizo en su interior.

Destapé la botella y tras olfatear el interior supe de lo que se trataba, era una poción curativa de bajo nivel…

—¡oh por todos los soberanos! ¡¿cómo puede alguien hacer algo de tan baja calidad?!  incluso si se utilizaron ingredientes alquímicos de un bajo nivel, esta receta todavía puede ser optimizada para mostrar al menos 5 veces más efecto curativo que el actual —murmuré, entonces, un pensamiento cruzó por mi mente «¿por qué no intento hacer algo con esto? veamos… ».

Coloque una mano encima de la botella y otra debajo, en respuesta el liquido del interior se sacudió y empezó a tomar una forma alargada, la cual estaba subiendo por el pico de la botella, sin embargo la forma alargada perdió su consistencia y volvió a caer en el frasco.

 —tch... debido al nivel actual de este cuerpo, no puedo realizar el efecto deseado.

Pese a no poder realizar mis planes, me conforme con lo que podía hacer. Mis manos continuaban en su lugar y dentro de poco empezó a salir un humo blanco desde la botella.

Cuando termine, acerqué la botella a mi nariz nuevamente y la olfatee, la cantidad de líquidos se había reducido a la mitad, sin embargo, esta poción había sido optimizada en un 300%, es decir que poseía 3 veces más capacidad curativa que antes.

Cuando termine de perder el tiempo recordé lo que realmente debía hacer, por lo que, derrame el contenido de la botella y acto seguido entré uno de mis dedos en lo más profundo de mi boca.

—buaaa cof cof buaaa 

Empecé a regurgitar todo lo que había comido recientemente, eso incluía las bayas y algunos aperitivos que las pubertas del pueblo me habían brindado, pero también salió una extraña bola roja del tamaño del puño de un bebé, la cual estaba compuesta por una sustancia gelatinosa.

Tomé esa bola gelatinosa y la sellé dentro de la botella de cristal. En realidad, esto era lo que quedaba de uno de los apóstoles que habían atacado al usuario anterior.

Ese apóstol tenía la habilidad Divina de la raza Slime, la cual, entre otras cosas le daba la capacidad de cambiar la consistencia de su cuerpo por una más gelatinosa y viscosa para parecerse a la especie del mismo nombre.

Hace poco, el usuario anterior se vio en un gran aprieto al ser atacado por dos apóstoles al mismo tiempo, al recibir heridas graves y teniendo pocas probabilidades de sobrevivir, este detonó un artefacto explosivo esperando llevarse a sus atacantes junto con él.

Al ser una existencia gelatinosa-líquida el slime era bastante resistente a muchos tipos de ataques, principalmente ataques físicos, sin embargo, debido a esa misma naturaleza era bastante débil contra el calor y al igual que muchos líquidos, el calor provocó que se fuera evaporando. Debido al intenso calor de las llamas, su volumen de masa disminuyó hasta el punto de llegar a ser tan pequeño como el puño de un bebé.

El artefacto explosivo le causó grandes daños a este apóstol slime, por lo tanto no tenía la capacidad de escapar de la casa en llamas y mientras más tiempo esperaba más era consumido por las llamas, así que, tomó la única opción que le quedaba. Él utilizó sus últimas fuerzas para abrir un agujero en el abdomen del moribundo usuario anterior e hizo ingresar lo que quedaba de su cuerpo dentro del usuario anterior, con la esperanza de que el cadáver sea lo suficientemente resistente como para permitirle sobrevivir al fuego.

Desafortunadamente para él, había sufrido mucho daño y perdido gran parte de su cuerpo, por lo que, sus fuerzas eran insuficientes para realizar cualquier cosa y entró en un estado de hibernación.

Ya que me había ocupado de eso, era el momento para el próximo tema en la lista de quehaceres, mi nueva habilidad divina “pila lumi- cavernis exeunt”.

Primero revise todos los recuerdos del usuario anterior concernientes a esta habilidad, luego busque a fondo entre el grueso documento que es mi base de datos, es decir, mi memoria.

Revisando esos recuerdos, una teoría brillo en mi mente, era algo que hasta ese momento no había notado, así que, me incline en la orilla del río para ver mi reflejo en el agua y comprobarlo.

En la superficie del río se reflejo la figura de un joven apuesto cuyo pelo, cejas, pestañas y piel eran totalmente blancos, solo sus pupilas eran de un color diferente siendo de color gris claro.

Esta era la primera vez que veía la apariencia de mi nuevo cuerpo, pero yo ya había notado que mi nuevo cuerpo es albino, es decir, lo que me llamo la atención era otra cosa.










El Soberano Inmortal

Capítulo: 2 —Desde cero

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Su voluntad Capitulo: 1