15 de abril de 2019

El Soberano Inmortal Capítulo: 1 —Encarnación

Escuche cosas quebrarse y un olor a quemado inundaba mis fosas nasales, pero lo más sorprendente, era sentir algo revoloteando dentro de mi pecho, algo allí dentro estaba muy agitado y excitado…  si, era mi corazón el que latía lleno de vitalidad, cual potro salvaje conquistando las praderas. 

Mis tenues sentidos se comportaban como luces que aumentan su brillo gradualmente, iluminando lentamente lo que fue una habitación oscura.

Finalmente, después de tanto tiempo en oscuridad, mis párpados se apartaron abriendo camino a la cegadora luz. La brumosa e incandescente luz empezó a tomar forma mostrándome el escenario frente mi, un mar de llamas. He de admitir que nunca había apreciado tanto la majestuosidad de las llamas como aquel día, de hecho, hasta entonces solo avivaban malos recuerdos.

—jejeje... ¡jajaja! 

—ha vuelto a ocurrir ¡jajaja! 

La euforia controlaba mis acciones, por lo que, empecé a reír matemáticamente, desbordando todas mis emociones a través de mis carcajadas.


—¡jajaja!

Estas acciones incontrolables se debían a que mis sentidos cabales, mi conciencia y mis procesos de pensamientos aún no se habían acoplado completamente a ese cuerpo. Básicamente, actuaba cual ebrio que no tiene control de sí mismo y si a eso le agregamos que en realidad sí tenía motivos para estar “emocionado”, pues entonces este sería el resultado… está bien, lo admito, estaba muy feliz de volver al plano material. 

—¡buajajaja!

Los segundos transcurrían con normalidad y con el pasar de cada uno de ellos, la intensidad de mis carcajadas se atenuada hasta quedar inexistentes. Por otro lado, las expresiones en mi rostro tomaron un rumbo similar, es decir, que las sonrisas se desdibujaron hasta que mi rostro y todo sobre mi quedó en completa quietud.

Una vez que mis parámetros de auto-control se estabilizaron, decidí prestar atención a la condición de mi nuevo cuerpo.

Ese cuerpo estaba muy maltratado: la pierna derecha había sido totalmente aplastada y enterrada bajo escombros, el brazo izquierdo había desaparecido desde el hombro y había un enorme agujero en mi estomago, por el cual, mis intestinos se asomaban para tomar el aire... aparte de todo eso, también tenía numerosas heridas y moretones por todas partes.

“¡Pero qué terrible situación! ¿podría alguien sobrevivir en este estado? ¿quien seria capaz de soportar tal agonizante dolor?”. Pues, supongo que yo sería uno de los pocos... no, de hecho, era algo muy sencillo para mi. Como sea, ya que he tomado este cuerpo pronto mi habilidad divina empezará a surtir efecto...

Como se esperaba, tras acoplarme completamente en este cuerpo mi habilidad empezó a trabajar, lo que significa que mis heridas empezaron a curarse a una velocidad impresionante. El brazo izquierdo empezó a crecer, el agujero en mi estómago se empezó a cerrar y los intestinos se regeneraban en mi interior.

Transcurrido alrededor de 40 minutos, mi cuerpo estaba casi como nuevo, sin embargo, mi pierna derecha aún estaba aplastada bajo montones de escombros y por si fuera poco, estos escombros de madera alimentaban a las feroces llamas, las cuales ardían rostizando mi pierna sin piedad, así que, tomé una decisión rápida.

Tomé la mitad de una espada destrozada que estaba junto a mi y empecé a cortar la pierna. La carne es bastante suave y fácil de cortar, lo difícil fue cortar el hueso con solo un trozo de espada, que para colmo de males estaba mellada, pero lo solucione eficientemente colocando la hoja de la espada sobre el hueso, luego tome un trozo de madera de entre los escombros y golpe la hoja hasta que el hueso cedió permitiéndome ser libre. 

Debo señalar, que tuve que realizar todo aquello lo más rápido posible, ya que, debido a mi habilidad la carne de mi pierna se estaba curando y si permito que la herida se cierre, tendría que empezar de nuevo.

Mi pierna se estaba regenerando, pero la capacidad de una habilidad depende de cuan poderoso sea el individuo y esta versión de mi, apenas estaba iniciando en el camino del poder, así que, no importa cuán genial sea mi habilidad todavía necesitaba algún tiempo más para que mi cuerpo esté totalmente recuperado.

Empecé a arrastrarme entre los escombros y las llamas, mi capacidad regenerativa aún no era rival para el fuego abrazador que envolvía todo a mi alrededor, por lo que, aunque lentamente mi piel se estaba rostizando cada vez más, así que busque un área con menos fuego para poder recuperarme adecuadamente.

Mientras esperaba que mi cuerpo se regenere, aproveché para hurgar entre los recuerdos de este cuerpo.

Al parecer este chico fue emboscado por otros apóstoles mientras descansaba en su casa y se vio envuelto en una pelea difícil, una vez malherido y sin muchas opciones para sobrevivir detonó un artefacto explosivo con la esperanza de arrastrar a su enemigo junto con él.

Apóstoles matándose entre sí... no había nada nuevo en esto, por lo que perdí el interés rápidamente, aunque siendo sincero, fue el desarrollo de esta monótona situación la que me permitió absorber el espíritu de este moribundo cuerpo, dándome la oportunidad de volver al plano material, por lo que, si la monotonía fuera una persona no me importaría agradecerle con toda sinceridad. 

«ahora bien, Pi muestra las estadísticas de este cuerpo en formato resumido», pensé y una pantalla semitransparente apareció frente a mí en respuesta.






Datos y Estadísticas

Nombre actual:
Eric Brigwhite
Estado:
En recuperación...
Energía Espiritual: 
200
Razas:
Apóstol, Pila lumi- cavernis exeunt

Estadísticas Físicas
Fuerza:      2.5
Consistencia:    4
Agilidad:    3
Sensibilidad:     7.5
Vitalidad:  ----
Capacidad Mental:   6
Resistencia:    ----
AEE:        3.5 
Afinidad con la energía espiritual

Habilidades Divinas: 
El Soberano Inmortal 
Un Emperador de la Alquimia
Pila lumi- cavernis exeunt
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Eric Brigwhite... no es un mal nombre, lo utilizaré de ahora en adelante, ya que probablemente haya personas que conocen este cuerpo por ese nombre y no quiero levantar sospechas innecesarias.

En esta tabla las estadísticas físicas muestran un valor numérico, el cual es calculado tomando a un humano promedio como base, es decir, ya que el valor de fuerza es 2.25 entonces yo soy capaz de levantar objetos 2 veces más pesados de lo que un humano promedio podría, así mismo con las demás estadísticas. Por otro lado, también hay renglones sin un valor numérico definido, por ejemplo vitalidad, esto es debido a mi naturaleza inmortal, es decir, que mi fuerza vital no puede ser medida. 

En la pantalla se muestra algo  que no estaban antes; la habilidad “Pila lumi- cavernis exeunt” y su mención como una de mis razas. Por cierto, los apóstoles normalmente tienen una sola habilidad divina, pero gracias a la naturaleza de mi habilidad “El soberano inmortal” he absorbido a otros apóstoles obteniendo también sus habilidades.

El funcionamiento de  “El Soberano inmortal” es simple: me da un cuerpo con una capacidad regenerativa increíble, una sorprendente habilidad para adaptarme  y también soy inmune a todo tipo de veneno, sustancias o enfermedades. Sin embargo a pesar de tener un cuerpo con la capacidad de sobrevivir a casi todo, todavía existe la posibilidad de que el enemigo posea una habilidad capaz de destruir mi cuerpo en un instante y es ahí donde entra la parte más impresionante de mi habilidad “El soberano inmortal”, eso es en palabras simples un alma que es indestructible, por lo que solo tengo que absorber el espíritu de un cuerpo moribundo, para así conseguir control sobre este y con ello también obtengo su habilidad Divina. Para resumir, la función de mi habilidad es asegurar mi eterna existencia.

Las otras habilidades que son mostradas en aquel panel semitransparente son la alquimia y Pila lumi- cavernis exeunt: La primera es una habilidad que me proporciona distintas capacidades para manipular la materia y otras esencias. La segunda es la habilidad que acabo de adquirir con este cuerpo, aun me faltan datos concretos sobre esta, pero si mi memoria o dicho de otra forma si mi extensa base de datos no me falla, esta es una habilidad de raza basada en una especie que fue extinguida hace ya mucho tiempo.

Las habilidades de razas son habilidades basadas en una especie en específico, un ejemplo sería la habilidad de lobo: un apóstol con esta habilidad sería capaz de utilizar distintas propiedades de esta especie como su olfato, sus poderosas garras y en un cierto punto sería capaz de transformar su cuerpo en un lobo, sin embargo, lo que cada quien sea capaz de lograr depende de la comprensión que dicha persona tenga de su habilidad.

Según los recuerdos del usuario anterior, él no había logrado descifrar las características de esta habilidad, era capaz de utilizar una característica pasiva pero solo porque esta se mantiene siempre activa con o sin su aprobación.

Tenía muchas preguntas y teorías sobre mi nueva habilidad, sin embargo, ese no era el momento adecuado para empezar a estudiar sus secretos.

Poco tiempo después, mi pierna se regenero completamente, así que me dispuse a salir de esta casa en llamas… es extraño, una vez que me puse de pie una extraña sensación de mareo nublo mi vista por unos segundos. Debido a la naturaleza de mi habilidad inmortal cosas como anemia por pérdida de sangre nunca me ha ocurrido, por lo que esto seguramente está relacionado con el leve dolor de cabeza que he estado sintiendo.

Sea como fuese, ya había transcurrido algún tiempo desde que el fuego inició, por lo que la estructura estaba bastante deteriorada y solo los pilares principales de la casa permanecían en su lugar.

Camine entre el fuego con mis dos piernas y aparte algunos escombros del camino con ambos brazos, el fuego ardía fuertemente y cada vez que sostenía un escombro en llamas mi piel se quemaba aún más. Sin lugar a dudas, yo tenía una gran capacidad de recuperación, sin embargo, con mi nivel de ese momento, mi recuperación no podía hacer frente a la velocidad destructiva del fuego y solo lo controlaba cerca de un 85% del daño, por lo que, al estar expuesto por más de una hora, múltiples quemaduras se acumulaban por todo mi cuerpo.

Sin embargo, algo bueno sale de todo esto, y es que, mientras más mi piel se quemaba y curaba, parecía que la cantidad de daño que recibía por el fuego disminuía lentamente, esto era cortesía de una característica de mi habilidad El soberano inmortal, eso es la capacidad de adaptarme a ambientes peligrosos para asegurar mi supervivencia, es decir, que me estaba volviendo inmune al fuego, solo que muy lentamente.

Poco tiempo después logré salir de las llamas y los escombros, siendo recibido por el sol,  el cual golpeó mi rostro cegando mis ojos y por alguna razón me resultó bastante nostálgico, trayendo desde mi memoria recuerdos de distintos lugares y épocas, recuerdos que variaban entre momentos de felicidad, ira, tristeza y euforia, pero los que carecían de emociones de cualquier tipo superaron con creces a los demás. 

Pronto mis ojos se adaptaron a la luz, llevándose los recuerdos al fondo de mi mente, entonces descubrí que estaba en un pequeño pueblo con casas de madera, techadas con fibra vegetal seca, también había uno que otro animal del campo por allí, un pueblo de agricultores.

El dolor de cabeza siguió y mi vista se nubló por unos segundos. «necesito meditar, para mantener esto bajo control», pensé en respuesta.

Baje mi vista para ver mis manos, algunas áreas de ellas estaban calcinadas por las severas quemaduras, pero se estaban recuperando a una velocidad sorprendente. No tenia razones para preocuparme por mi propio cuerpo, así que volví a mirar a mi alrededor, en busca de un lugar adecuado para meditar.

Este parecía el tipo de pueblo bastante tranquilo y pacífico, con gente alegre y de buen corazón… «eso es extraño», pensé, no podía ver a los pueblerinos por aquí y según los recuerdos del anterior, estas personas lo respetaban y apreciaban, por lo que una vez que todo ha pasado deberían acercarse para preguntar sobre mi condición e intentar apagar el fuego o algo así.

Mientras miraba las casas de los pueblerinos buscando alguna señal, repentinamente un viejo salió desde detrás de una de ellas, el viejo hacía señales con las manos mientras gritaba —¡a tu derecha! ¡a tu derecha!

Tan rápido como pude, gire mi cabeza hacia la derecha y como si fuese un solo movimiento planeado desde el principio, también la incline hacia la izquierda.

Una daga que surcaba el aire pasó junto a mi mejilla dibujando una delgada línea rojiza y dividiendo en dos mi oreja derecha. De no haber inclinado mi cabeza a tiempo, esta daga se habría clavado en medio de mi frente.

—ohh gran Shahar ¿por qué siempre soy recibido con tanto jaleo? —me queje internamente.









El Soberano Inmortal

Capítulo: 1 —Encarnación

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Su voluntad Capitulo: 1